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La fuerza del deporte: Agenda 2030

Empiezo con una pregunta, ¿qué es la Agenda 2030? [1]-Rápidamente –se trata de una puesta en común, una meta para ser un mundo cada vez más concienciado con su sostenibilidad. La Agenda 2030 contiene una serie de objetivos -ODS-, fue presentada «como un nuevo contrato entre las naciones del planeta caracterizado por la transversalidad de los 3 pilares del desarrollo sostenible: económico, social y ambiental, por la universalidad de su aplicación y por su integralidad al no establecer objetivos más importantes que otros»[2]. Los ODS se aglutinan en 5 grupos ó «P» (en inglés, People; Planet; Prosperity; Peace; Partnership).

Una vez «enumerados, ¿qué actividad crees que puede llegar de una forma u otra a que se logre cada uno de estos ODS? ¿No crees que el sector del deporte es el único capaz de unir, pacificar y llegar a personas sin importar edades, culturas, capacidad adquisitiva…? De facto, si nos trasladamos a los principios establecidos en la Carta Olímpica nos ayuda a fundamentar y a entender el deporte como la palanca de cambio que es.


Es en este contexto donde hay que considerar el deporte como aquel sector capaz de unir a los cinco continentes y a sus ciudadanos. Aquel movimiento que tiene por objeto el desarrollo armónico del hombre[3], con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana (principio -2- del olimpismo).


¿Qué otra actividad genera la cooperación de forma activa de todos los estamentos de la sociedad?Aunque con ciertas reticencias, ya que, en ocasiones, la simbología de las banderas influye en intereses políticos…es cierto que se ha tomado consciencia de la necesidad de transformación y hay varios proyectos enfocados en este sentido.
No obstante las ganas con las que se toma el relevo de estos objetivos, es justo señalar que ya hubo, como es sabido, proyectos anteriores a la Agenda 2030, entre otros, destaco los que le preceden: los Objetivos de Desarrollo del Milenio – ODM-, que no fueron alcanzados en su plenitud, por ello, veremos si los nuevos ODS se cumplirán pues depende de muchos factores.Como comentaba, las instituciones que deben promover el cambio han tomado la «antorcha», así pues, habrá que ir de indicador en indicador hasta conseguir los instrumentos y las metas de cada uno de los ODS.


Leer en diagonal: [Estamos en la época de la ejecución de la Agenda 2030, con lo cual, dice el Alto Comisionado del Gobierno en un informe sobre la misma Agenda que las políticas públicas deben ser renovadas, con acción prioritaria en cuestiones que consoliden el desarrollo sostenible e inclusivo, la prosperidad, fortalecer el estado de bienestar, hacer frente al reto socio-demográfico y garantizar los avances en salud y en educación. Valorar y ejecutar acciones sobre la transición energética justa y luchar contra la emergencia climática. Promocionar la economía circular, la movilidad sostenible y la economía con propósito, la innovación y el desarrollo de la sociedad de la información y el conocimiento, la educación, y mejorar, finalmente, la administración que desde la eficiencia y la transparencia[4]En mi opinión, son objetivos difíciles de cumplir porque dependen, sobre todo, de la propia conciencia del político de turno y de los esfuerzos conjuntos por mejorar el sistema… Y, ahora mismo, la política -para mi gusto y sin entrar a valorar nada más pues no es el foro- está en un momento «débil» … ]. –Ya, se acabó la lectura en diagonal-.

De entre las conclusiones del informe realizado por el Alto Comisionado del Gobierno destaco el punto en el que se indica la importancia de generar ecosistemas de transformación mediante la constitución de «alianzas multiactor».

Y es aquí donde hay que acudir a la reciente noticia de Laliga donde anuncian el compromiso que adquiere el fútbol -profesional- con la Agenda 2030 a lograr a través de ciertos principios como el de responsabilidad compartida. Lleva por título «Objetivos de Desarrollo Sostenible: un pacto para cambiar el mundo». En el comunicado afirman -y se alinean con mi opinión sobre el deporte- puesto que este compromiso se considera que:

«servirá de referencia al tercer sector[5] y, en particular, a las entidades de voluntariado (con mención expresa a las de voluntariado deportivo) para que se sumen a informar sobre los ODS y a trabajar por su consecución. La Guía pretende ser una herramienta útil para fomentar y potenciar la alineación del voluntariado de las entidades deportivas con la consecución de los ODS. El deporte tiene un vínculo ineludible con la Agenda 2030 y con los 17 ODS, y específicamente podemos encontrar un vínculo sólido sobre varios objetivos concretos. Por ejemplo, Salud y bienestar (objetivo 3), Educación de calidad (4), Igualdad de género (objetivo 5), Trabajo decente y crecimiento económico (8) y un largo etcétera» [6].

Un inciso, ¿qué es el voluntariado deportivo? De acuerdo con la Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado, el voluntario deportivo es aquel que contribuye a la cohesión ciudadana y social, sumando los valores propios del voluntariado con aquellos otros inherentes al deporte, apostando decididamente por fomentar la dimensión comunitaria en el desarrollo de la práctica deportiva en cualquiera de sus manifestaciones, …» Es una definición muy solidaria, hasta que llegamos al art. 21 donde se da la posibilidad de incorporar trabajadores -que decidan participar libre y voluntariamente- como voluntarios en programas promovidos por entidades de voluntariado en colaboración con la empresa. -Es decir, es muy interesante hasta que, -como todo- tiene la cara no visible y errónea, para enmascarar contratos de entrenadores, por ejemplo, que realmente deberían ser empleados… [Por cierto, ¿qué otra figura contractual sería más adecuada a la realidad, teniendo en cuenta que se evita la laboralidad en la mayor parte de los casos en la base de la pirámide?]… Salvando aquellos usos distorsionados, es muy interesante el planteamiento de LaLiga para hacer cumplir los ODS-.

Si nos centramos en el ODS núm. 5, igualdad de género y, sobre todo, empoderamiento de mujeres y niñas, vemos que el voluntariado deportivo puede ser un apoyo para hacer cumplir tal ODS, un ejemplo expuesto en el informe de Laliga «lo podemos encontrar en el trabajo que desde la Asociación de Federaciones Deportivas de Castilla y León (AFEDECyL) se desarrolló en las 9 provincias de Castilla y León para el fomento de la igualdad de género en la práctica deportiva en edades tempranas. Voluntarias deportivas impartieron talleres en centros educativos, con el fin de generar experiencias en primera persona que permitían romper los estereotipos de género. Si bien los estereotipos siguen persistiendo actualmente, gracias a iniciativas en esta línea se van mitigando las desigualdades producidas por los roles de género socialmente construidos».
[Por supuesto, el Consejo Superior de Deportes, si no me equivoco, se ha comprometido también con la Agenda 2030 y el proyecto lo ha denominado «El deporte actúa»].

Continuando en el deporte en su categoría femenina, la RFEF hizo un comunicado en el mismo sentido en el que afirman que adquieren compromiso con 4 de los ODS (el 3, el 5, el 10 y el 17, es decir, salud y bienestar, igualdad de género, reducción de las desigualdades y alianzas para lograr los objetivos).

Y para ello, hace alusión al Observatorio de la Igualdad «ubicado» en el seno de la RFEF. Se trata de un «órgano encargado de recoger y analizar la información disponible sobre la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral y deportivo, sobre medidas y actividades realizadas por los agentes del deporte, conocer las acciones en materia de Igualdad de las Federaciones Territoriales, evaluar la situación de igualdad en la Federación, promover la realización de estudios e informes, informar de todos aquellos asuntos que sean sometidos a su criterio en esta materia, publicar periódicamente datos relevantes sobre la Igualdad en el fútbol y formular recomendaciones y propuestas para la adopción de medidas y la realización de actuaciones, entre otras funciones».

Es cierto que quedan muchas acciones por hacer, aunque el reciente convenio colectivo para la actividad profesional del «futbol femenino» es todo un avance en España.

Por ejemplo, ¿por qué no promover una modificación legislativa para considerar la primera como profesional? Pues, ahora mismo, las jugadoras son profesionales por contrato, pero la liga no lo es. La normativa actual está obsoleta en ese sentido, sino véase la redacción de la disposición adicional sexta del Real Decreto de Sociedades Anónimas Deportivas…[7]. Pero, ¿qué se establece en la ley -futura- del deporte?


El artículo 4 de la «futura» ley del deporte, -en caso de que finalmente se apruebe- lleva por título: marco específico de promoción de la igualdad efectiva en el deporte. Destaco el punto 7 y el 9 pues son muy distantes de la realidad efectiva:

Art. 4. 7. En cumplimiento de lo dispuesto en los artículos 29.2 y 36 a 39 de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres y posterior desarrollo en la materia, se promoverá una mayor visibilidad de eventos deportivos de categoría femenina en los medios de comunicación.
Art. 4.9. En cumplimiento de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para igualdad efectiva de mujeres y hombres, se garantizará la igualdad de premios entre ambos sexos siempre que los eventos deportivos se organicen o se encomienden a un tercero por una Administración Pública, o se financien total o parcialmente a través de fondos públicos.De la misma forma, se garantizará que el sistema de dietas otorgadas, cuando las personas deportistas compitan con las selecciones nacionales correspondientes, sea igualitario para hombres y mujeres. Esto hubiera ayudado a las futbolistas de la selección estadounidense, ¿verdad?


¿«La Primera Iberdrola» podría ser considerada una liga profesional? De acuerdo con la exposición de motivos de aquella «futura» ley sí sería posible, es más, es justo mencionar literalmente que: «La legislación vigente hasta la fecha no cumplía con la necesidad ineludible de alcanzar la igualdad efectiva en el seno del deporte, que debe ser entendida como igualdad de acceso a la práctica deportiva y a los puestos de carácter técnico y directivo. Hoy en día asistimos al crecimiento imparable del papel de las mujeres en el deporte sin que el ordenamiento jurídico responda de idéntica forma a este fenómeno. Esta Ley permite que las distintas modalidades y especialidades deportivas, con independencia del sexo de sus deportistas, puedan ser profesionales en unas condiciones que garanticen la viabilidad y estabilidad de las competiciones en las que participen.

Además, las entidades deportivas deberán equilibrar la presencia de hombres y mujeres en sus órganos directivos, dando cumplimiento así a lo establecido en la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres».

Y así se reflejaría en el artículo 13. j) de la «futura» Ley del Deporte en cuanto una de las competencias del Consejo Superior de Deportes sería «j) Autorizar la constitución y liquidación de las ligas profesionales, y ratificar sus Estatutos y reglamentos expresamente previstos en esta Ley así como sus modificaciones.». Si bien, esto son solo suposiciones que servirían, por supuesto, para mejorar la situación actual del profesionalismo «encubierto» de las ligas y más en particular para ejecutar las políticas de igualdad en el deporte. Ya acabo reflexionando sobre la necesidad de concienciación, no sólo de las administraciones públicas, de las entidades deportivas, de las empresas en general…, sino también debemos actuar nosotros individualmente con pequeños gestos.

[1]https://www.youtube.com/channel/UCzPj88oISC2X6uOhoIctGlg?view_as=subscriber Perfil del Alto Comisionado para la Agenda 2030 en Youtube.

[2] Transformar nuestro mundo, ¿realidad o ficción? Reflexiones sobre la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Pág. 5

[3]El informe se puede encontrar aquí: https://www.agenda2030.gob.es/es/documentaci%C3%B3n

4] En el art. 3 se observa quién formará parte del Tercer Sector: Orden PCI/169/2019, de 22 de febrero, por la que se crea el Consejo de Desarrollo Sostenible.

[5]https://www.laliga.com/noticias/objetivos-de-desarrollo-sostenible-un-pacto-para-cambiar-el-mundo[6] Disposición adicional sexta. Competiciones profesionales. A efectos de lo previsto en las disposiciones adicionales y transitorias de la Ley del Deporte, son competiciones de carácter profesional y ámbito estatal, las actualmente existentes en las modalidades deportivas de fútbol y baloncesto: Primera y segunda división A de fútbol. Primera división masculina de baloncesto, denominada liga ACB.